En seis horas de discusión no sólo cambiaron de lugar físico: se renovaron interlocutores y se fueron ablandando las posturas. Aunque el ansiado acuerdo aún no llegó, se entreabrió una luz de esperanza.

La secretaria Académica de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Susana Maidana; la subsecretaria del área, Marta Juárez de Tuzza, y el secretario de Bienestar Universitario, Mauricio Argiró, iniciaron la reunión con docentes de la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia (EAS) a las 12.26, en el aula Juan Dalma (Medicina). Concluyeron a las 18.24, en la sala de sesiones del consejo superior; sin Argiró, sin algunos profesores y con un grupo de padres de alumnos.

El encuentro fue convocado por las autoridades de la UNT con la idea de que los educadores se pongan al tanto de la situación por la que atraviesa la escuela y de que emitan sus opiniones. Sin embargo, terminó sirviendo de escenario para la reapertura del diálogo entre los padres y las funcionarias.

La comunicación entre las partes se había cortado dos veces. La primera, cuando un grupo de padres llegó a una reunión pautada en el rectorado, entregó un petitorio, pero se retiró sin hablar. La segunda, el lunes, debido a la toma que están llevando adelante estudiantes en el campo de la EAS.

Desde el martes 10 de julio, alumnos de los últimos cursos, con el aval de algunos padres y de un docente (Germán Cornejo), vienen realizando medidas de fuerza que incluyeron un piquete en la ruta que lleva al establecimiento, la toma de la escuela y, recientemente, la del campo. Reclaman cuestiones académicas y administrativas: que se reimplementen las guardias de campo de 24 horas, que se hagan las giras de estudio -prácticas clave en su formación- y que se realicen auditorías, debido a anomalías que detectaron. Ayer, varios docentes señalaron vicios en el funcionamiento administrativo de la escuela; en especial, en cuanto a las comunicaciones institucionales.

La mayor traba se da en el tema de las guardias de campo. Los alumnos quieren que se hagan durante las 24 horas, todos los días. Las autoridades ofrecieron un plan que toma, al principio, el horario de 8 a 16; pero que luego propone incrementar el período paulatinamente. Los alumnos lo rechazaron. Ayer, con el apoyo de la mayoría de los docentes, las funcionarias insistieron.

Los padres -Claudio Gómez Veresi, Patricia Hadad de Valdez y Claudia Bulacio, entre otros- cuestionaron que no se haya efectuado una mejor oferta; y pronosticaron un nuevo rechazo. Tras una ardua discusión, Gómez Veresi sugirió: "hubiese sido interesante que al menos se incluya la chance de que un día de la semana la guardia dure 24 horas". La idea no desagradó ni a Maidana ni a Juárez. "Si el día que llegaron con el petitorio, en lugar de cerrar el diálogo se quedaban a conversar, podríamos haber discutido la opción", dijo Juárez; y no descartó la posibilidad de que puedan agregar una eventual guardia de 24 horas a la oferta. Sin embargo, Maidana fue taxativa: "para que se discuta esta opción debemos retomar el diálogo; y para que esto ocurra se debe levantar la toma del campo y la actividad de la escuela se debe normalizar".